Estoy sentada en la puerta del edificio donde siempre nos encontrábamos,
esperando en la oscuridad. Pensé que estarías aquí ahora! Definitivamente me
volví a equivocar. Vos solo te divertís jugando conmigo como una nena juega con
su muñeca, la adopta como única pero al tiempo la abandona y la cambia por
otra. Pero ya es tarde para disculpas, prometo no hacerme pedazos una y otra
vez. Pero en eso volteo hacia atrás y te reconozco, es imposible no
reconocerte, pero ¿donde quedo mi furia? se fue de mi mente y solo me encuentro
empecinada en sentarme y mirarte, no importa, no quiero hablar de lo sucedido
solo quiero mirarte, estudiarte y grabarte en mi memoria porque esta será la
ultima vez que estaremos uno al alado del otro. No quiero hablar sobre eso. Y
no quiero una conversación. Solo quiero llorar enfrente de ti porque será la
última vez que podrás sacarme las lágrimas con un tonto chiste o acurrucarme en
tus fuertes brazos. Pero llega ese pensamiento inocurrente a mi cabeza y me
digo a mi misma. Hoy es el día! Entonces volteo a verte otra vez. Tratas de
decir las cosas que no puedes deshacer.
Si fuera como yo quiero nunca te
olvidaría, entonces en eso me digno a pararme llorando desaforadamente en tus
brazos y tan solo logro pronunciar Lo que fue no va a volver a ser mi amor.

